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7 Necesidades de las Nuevas Generaciones para la Banca del Futuro

Según un reciente estudio de KPMG Australia, las Generaciones X e Y dominarán el espacio financiero en las próximas décadas: su participación en los activos financieros pasará del 36% (2010) al 70% (2030). Pero, ¿cómo deben evolucionar los bancos para satisfacer las necesidades de estos clientes del futuro? El estudio propone una banca intuitiva ante las necesidades individuales de cada consumidor; conveniente en el acceso, información y soporte de productos; progresiva en los avances tecnológicos y sociales; y orientada a resultados para que los clientes alcancen sus propósitos financieros.

A continuación te presentamos las principales necesidades y tendencias de las nuevas generaciones para la banca del futuro.

1. Los canales preferidos de interacción: online y móvil

Los jóvenes prefieren realizar casi la totalidad de sus trámites bancarios vía online o móvil. La única excepción es la obtención de créditos hipotecarios para los que prefieren visitar una sucursal física.

La tendencia de la banca es potenciar éstos canales y simplificar las transacciones para mejorar la experiencia del consumidor e impulsar la adopción de nuevos canales.

2. Fuentes de información financiera “independientes”

Las nuevas generaciones no suelen buscar información sobre productos financieros en canales controlados por los bancos, prefieren dirigirse a sitios Web o revistas financieras que no pertenezcan a la banca para comparar y buscar información.

Es necesario entonces que la banca tome un rol activo en las fuentes de información para mejorar el engagement y conversión. Para esto se debe mejorar la experiencia de usuario, la calidad del contenido online y herramientas como buscadores de productos, comparación de características y reviews.

3. Ahorro versus Inversión

Los jóvenes profesionales consideran que los capitales necesarios para invertir son demasiado altos y prefieren ahorrar en cuentas de ahorro online para cumplir un propósito específico. Por otra parte, piensan que la inversión requiere asesoría financiera, la que les parece cara, demasiado presencial y poco objetiva.

El coaching financiero gratuito enfocado en educarlos para controlar mejor su dinero y tomar decisiones de inversión inteligentes es uno de los caminos más aceptados para cambiar esta tendencia.

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4. Redes sociales bancarias

La mayoría de los jóvenes no usa ni se ve usando las redes sociales para realizar transacciones diarias en futuro. Sin embargo, las redes sociales juegan un rol fundamental en la relación con el cliente.

Los bancos pueden usar las redes sociales para una serie de objetivos de marketing y fidelización: segmentar el mercado, mejorar el servicio al cliente, manejar crisis, educación financiera, generación de tráfico, etc.

5. Bancos “exageradamente” seguros

A diferencia de lo que ocurría hace algunos años, los jóvenes están preocupados por el exceso de seguridad en su interacción con el banco, haciendo que las transacciones sean más complicadas.

Por esta razón, es recomendable invertir en seguridad invisible para mantener el riesgo al mínimo sin reducir la calidad de la experiencia de usuario.

6. Fidelidad bancaria: un desafío

Los jóvenes profesionales están comenzando a mantener productos financieros en varios bancos, según las comisiones, facilidad de apertura/cierre y beneficios que ofrezcan. Además, han aparecido una serie de fintech startups que podrían convertirse en una amenaza a los bancos tradicionales si logran fidelizar mejor a sus clientes.

La banca debe modernizar los procesos de apertura y replantear el sistema de incentivos para atraer nuevos clientes.

7. Gratuidad bancaria: el escenario ideal para las nuevas generaciones

Las nuevas generaciones quieren una banca digital con beneficios que satisfagan sus múltiples necesidades a un costo mínimo, o mejor aún, a costo cero, de hecho, muchos jóvenes deciden quedarse con su banco por el simple hecho de tener bajas comisiones y no cobrar por retiros en cajeros automáticos.

El desafío entonces es que la banca asegure que cada producto sea competitivo, que funcione en forma integrada para mejorar la experiencia de usuario y al mismo tiempo mantener los costos al mínimo.